Opinion

El llamado del hispano: renovar la sociedad

Bienvenidos al nuevo año escolar. Para los niños significa el regreso a la escuela y tarea, menos tiempo de sol bajo la luz del día. También implica la llegada de la brisa que pronto cambiará al frío pero en todo, hay mucho de celebrar y conmemorar.

El 4 de septiembre la Iglesia canoniza a una mujer que era la personificación de la compasión y misericordia, la beata Madre Teresa de Calcuta. En Latinoamérica celebramos la independencia de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Brasil y Chile. Aquí en casa, en Estados Unidos desde el 15 de septiembre hasta el 15 de octubre celebramos el Mes de la Hispanidad, contribuciones de la comunidad hispana a la sociedad estadounidense. Para los norteamericanos, las contribuciones de nuestro pueblo y antepasados cubren áreas de la ciencia, arte, medicina, deporte, y política entre otros. Hemos sido parte y seguimos aportando nuestros talentos y tesoros a esta tierra para que las próximas generaciones pueden disfrutar de estos avances.

Justo a tiempo con la providencia de Dios, el mes pasado asistí a la 9na conferencia anual de la Asociación Católica de Líderes Latinos (CALL por sus siglas en inglés) bajo el tema “Misericordia en América Contemporánea: Promoviendo una visión Católica de cultura, sociedad y vida política”. El grupo convocó líderes para dialogar sobre la comunidad hispana en esta nación. Inició con María del Mar Muñoz Visoso, secretaria de Diversidad Cultural de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos. En su charla, titulada “Hacia una renovación hispana de la cultura americana”, Muñoz Visoso nos recordó de la visita del Santo Padre al Estados Unidos el año pasado. Enfocó su discurso de apertura frente el encuentro por la libertad religiosa con la comunidad hispana y otros inmigrantes, en la cual el papa Francisco dirigió estas palabras: “Les pido que no olviden que, al igual que los que llegaron aquí antes, ustedes traen muchos dones a esta nación. Por favor, no se avergüencen nunca de sus tradiciones. No olviden las lecciones que aprendieron de sus mayores, y que pueden enriquecer la vida de esta tierra americana. Repito, no se avergüencen de aquello que es parte esencial de ustedes. También están llamados a ser ciudadanos responsables y a contribuir –como lo hicieron con tanta fortaleza los que vinieron antes-, a contribuir provechosamente a la vida de las comunidades en que viven. Pienso, en particular, en la vibrante fe que muchos de ustedes poseen, en el profundo sentido de la vida familiar y los demás valores que han heredado. Al contribuir con sus dones, no solo encontrarán su lugar aquí, sino que ayudarán a renovar la sociedad desde dentro”.

Reflexionemos sobre esas palabras. Dejen que resuenen en sus vidas, vecindarios y en sus comunidades.

En el discurso de clausura,  titulado: “La voz del Cordero: convirtiendo en agentes de la misericordia de Dios”, el padre Manuel Dorantes comentó siete temas clave para evangelizar: tener una vida de oración; buscar una perspectiva equilibrada; tener confianza verdadera; humildad auténtica; misión clara; capacidad de pivotar y tomar riesgos. Añadió: “si quieres ser un comunicador misericordioso tienes que tomar riesgos”.

Les invito a ser comunicadores de misericordia, que durante la celebración del Mes de la Hispanidad no solo recordemos nuestros contribuciones a esta tierra sino que sigamos aportando como siempre los hemos hecho en nuestro entorno, porque Dios se manifiesta donde sea. Seamos instrumentos de Dios y veremos la renovación de la sociedad desde dentro.