Opinion

El Miércoles de Ceniza

ESTE MIÉRCOLES 1o DE MARZO los católicos celebramos el Miércoles de Ceniza. Con él damos inicio a la Cuaresma.

A partir de ese miércoles son 40 días hasta el Domingo de Ramos que da comienzo a la Semana Santa. La ceniza que nos pondrán en la frente se obtiene de la incineración de los ramos bendecidos el Domingo de Ramos del año anterior.

Pero, ¿por qué ese día es un miércoles? Según Wikipedia, “en el siglo IV se jó la duración de la Cuaresma en 40 días, ésta comenzaba 6 semanas antes de la Pascua, en domingo, el llamado domingo de “cuadragésima”. Pero en los siglos VI-VII cobró gran importancia el ayuno como práctica cuaresmal. Entonces surgió un inconveniente: desde los orígenes de la liturgia cristiana nunca se ayunó en domingo por ser “día de esta”, el día del Señor. Entonces, se movió el comienzo de la Cuaresma al miércoles previo al primer sábado del mes.

En Nuestra Voz consultamos a algunos de los pastores de la Diócesis para que nos hablaran de la importancia de este día.

Monseñor Paul Sánchez, obispo auxiliar de Brooklyn

Es el primer día de la Cuaresma. La Cuaresma es un tiempo especial dedicado a la oración y a la penitencia en preparación a los misterios pascuales. El Miércoles es el día en que recibimos la marca de la ceniza para recordar nuestro comienzo como polvo. También estamos invitados a evitar el pecado y a confiar en la gracia de Dios. Es un día cuando la Iglesia nos toca física y espiritualmente para marcar esa peregrinación de seis semanas.

A pesar de que no es una obligación sería bueno asistir a la misa [el Miércoles de Ceniza] porque es un acto apropiado para empezar la Cuaresma.

Padre Jorge López, párroco del Espíritu Santo en Brooklyn

Es el comienzo del tiempo de Cuaresma dentro de la Iglesia y comenzamos con este signo de la imposición de la ceniza que significa un camino de conversión, un camino de arrepentimiento, un camino para identificarnos con Cristo en su pasión, su muerte y su resurrección.

Para nosotros la ceniza es un signo exterior que pretende demostrar esa intención y ese deseo interior de puri carnos y de dejar atrás esa vida pecaminosa, esa vida de maldad para tratar de asemejarnos más a Cristo en su misterio pascual.

Para mí es más importante la misa que la imposición de la ceniza porque el que no tiene deseo de cambio para qué se la impone, el que no tiene deseo de conversión, el que no tiene deseo de mejoramiento o de identi cación con Cristo, simplemente por cargarla y mostrarla a los demás, eso es una apariencia.

Diácono Ramón Lima

El libro del Génesis nos dice: “Recuerda, hombre, que eres polvo y en polvo te convertirás”. Y después Abraham dice en otra parte del Génesis: “A pesar de que soy polvo y ceniza pues yo viviré”. La ceniza siempre ha sido el símbolo por el cual el pueblo se pone de luto y eso se produjo inmediatamente como símbolo durante el tiempo cuaresmal para indicar que era un tiempo de gran penitencia y de cambiar de vida, de ponerse a tono con el Señor, pedir perdón por los pecados y volver a empezar una vida nueva.

Muchas veces nosotros nos ponemos la ceniza y creemos que eso soluciona todo el problema, pero no es así, la ceniza conlleva un cambio de vida también, no es solamente un acto externo, sino algo que nos provoque para poder cambiar y estar más cerca al Señor.

Todo debe hacerse dentro del marco eucarístico, no solamente ese Miércoles de Ceniza, toda la vida del cristiano debe tener como centro la Eucaristía.

Padre Manuel de Jesús Rodríguez, párroco de la Presentación de la Santísima Virgen María

El Miércoles de Ceniza implica para nosotros el inicio formal del tiempo de preparación para la Pascua que es la Cuaresma, el inicio formal de la Cuaresma y por tanto la preparación personal y comunitaria para el corazón de nuestra fe que es la conmemoración anual del misterio de la Pascua. Con el Miércoles de Ceniza se inicia el tiempo más intensamente espiritual de todo el año litúrgico.

Con el inicio de la Cuaresma comienza uno de los tiempos más fuertes del año litúrgico, con la oración ante todo, y ciertas prácticas de piedad como el Vía Crucis, el ayuno y la misericordia que se expresa a través de las obras de caridad y la limosna.

Lo mejor sería asistir a misa y dentro del contexto de la Santa Misa tener la ceniza. Si no se puede asistir a la misa, por lo menos hacer oración y ayuno. El Miércoles de Ceniza es un día de ayuno y oración.