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Peregrinación a Cuba con monseñor Cisneros

DEL 24 AL 31 DE MARZO, monseñor Octavio Cisneros, obispo auxiliar de Brooklyn, lideró un grupo de 20 personas
que realizó un peregrinaje de Cuaresma a Cuba. Salieron desde el aeropuerto John F. Kennedy hasta Montego Bay en Jamaica y de allí tomaron un crucero hasta Cuba. Monsen¦âor Cisneros

“Hicimos los propósitos que queríamos: primero que nada visitar el Santuario de la Virgen de la Caridad en el pueblo del Cobre, fue lo primero que hicimos al llegar a Cuba. Tomamos un bus desde el puerto que nos llevó directamente al pueblo del Cobre que es donde está el Santuario de la Virgen. Allí celebramos misas, tuve la oportunidad de
saludar al Arzobispo de La Habana y fue un momento, yo creo para todos lo que asistieron, muy emocionante; porque visitar Cuba es visitar a la Virgen de la Caridad del Cobre. Hay dos símbolos que son muy patrióticos, que ya de verlos uno piensa inmediatamente en Cuba, uno es la bandera y el segundo es la Virgen de la Caridad del Cobre”, comenta monseñor Cisneros.

El viaje continuó en bus en Santiago de Cuba. “Visitamos la Catedral de Santiago de Cuba, que ahora está muy bonita, la han renovado después de tantos años que no se cuidaba y del embate del huracán Sandy. La Catedral tiene mucho significado porque fue la primera sede de la primera Diócesis que hubo en Cuba. Es la Catedral Primada
de Cuba y ahí estuvo como obispo el santo Antonio María Claret. Él fue obispo en la Catedral de Santiago”, agrega monseñor Cisneros. En el crucero siguieron la ruta hacia La Habana. “Allí tuvimos la oportunidad de visitar la Catedral de La Habana, ahí celebré misa en la Capilla del Santísimo, fue muy lindo porque fue de manera privada, celebrando con toda la historia que tiene la Catedral”. En La Habana, los peregrinos visitaron el Centro Cultural Félix Varela. “Este centro tiene una historia interesante porque fue la primera universidad que hubo en Cuba.

Al mismo tiempo era seminario y también estudiaban otros estudiantes. Después fue seminario por muchos años hasta que se construyó un seminario a las afueras de La Habana, El Buen Pastor, en los años 50 y entonces se convirtió en Residencia Episcopal cuando el cardenal Manuel Arteaga la hizo su residencia y allí estuvo hasta la llegada de la revolución”, explica el obispo auxiliar de Brooklyn.

“Después fuimos al Cementerio de Colón, el antiguo Cementerio Espada, que tiene una gran historia por las personas que están allí, pero también por su arquitectura, sus monumentos que son muy bonitos con mármoles traídos de Italia”, dice monseñor Cisneros.

Monseñor Octavio Cisneros recordó cómo siguió el recorrido. “Al día siguiente celebramos la misa en la parroquia del Santo Ángel Custodio, una vez más nos montamos en el crucero y continuamos por la parte norte, dando la vuelta por el Cabo San Antonio hasta llegar en la costa sur a Cienfuegos y allí una vez más lo primero que hicimos fue visitar la Catedral de Cienfuegos, de Nuestra Señora de la Purísima Concepción y celebramos la Eucaristía. El Obispo [de Cienfuegos] nos habló”.