Papa León XIV

Desde zonas de conflicto hasta antiguos sitios cristianos, el papa León XIV lleva a África un mensaje de paz y esperanza

*Por OSV News

El papa León XIV celebra la misa final de su viaje apostólico a África en el Estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media)

(OSV News) — El papa León XIV concluyó el 23 de abril su primer viaje a África, poniendo fin a una visita de cuatro países marcada por urgentes llamados a la paz, un contacto directo con zonas de conflicto y un trasfondo de tensión política internacional.

Durante su recorrido del 13 al 23 de abril por Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, el pontífice se reunió con líderes civiles y religiosos, celebró misas públicas y animó a los católicos a permanecer como testigos firmes del Evangelio.

Su visita lo llevó a regiones marcadas por la violencia, incluido el conflicto separatista en Camerún, al tiempo que abordó la desigualdad y la corrupción en Angola, promovió el diálogo interreligioso en Argelia y exhortó a una sociedad justa en Guinea Ecuatorial.

— Argelia —

El viaje de 11 días del papa León comenzó con una controversia inesperada, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo criticara en una publicación nocturna del 12 de abril en Truth Social.

Trump calificó al papa de “débil frente al crimen” y “terrible para la política exterior”, acusándolo de creer “que está bien que Irán tenga un arma nuclear”. Las declaraciones siguieron a las críticas del pontífice a la guerra con Irán y a sus repetidos llamados a la paz.

Los periodistas a bordo del vuelo papal rápidamente le pidieron una respuesta.

“No tengo miedo, ni de la administración Trump ni de proclamar con fuerza el mensaje del Evangelio, que es lo que creo que estoy aquí para hacer”, dijo el papa León.

“No somos políticos”, añadió. “No buscamos hacer política exterior… pero sí creo en el mensaje del Evangelio: ‘Bienaventurados los que trabajan por la paz’ es el mensaje que el mundo necesita escuchar hoy”.

Las declaraciones provocaron reacciones de líderes religiosos y políticos, pero el papa rehusó aumentar la tensión.

“No quiero entrar en un debate”, dijo, subrayando que su misión es anunciar la paz.

“No creo que el mensaje del Evangelio esté destinado a ser manipulado de la forma en que algunas personas lo están haciendo”.

El papa León XIV reza durante su visita al sitio arqueológico de Hipona, en Annaba, Argelia, el 14 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media)

A pesar de la disputa, el papa León mantuvo un tono positivo antes de aterrizar, diciendo que estaba “muy feliz de visitar nuevamente la tierra de San Agustín”.

En Argel, visitó la Gran Mezquita y calificó el encuentro como una señal “de que podemos aprender a respetarnos mutuamente, vivir en armonía y construir un mundo de paz”.

Más tarde, en la Basílica de Nuestra Señora de África, con vista al Mediterráneo, honró a los mártires cristianos de Argelia y destacó el diálogo interreligioso en esa nación de mayoría musulmana.

La basílica, afirmó, es un “signo de nuestro deseo de paz y unidad”, símbolo de “una Iglesia de piedras vivas, donde toma forma la comunión entre cristianos y musulmanes”.

El 14 de abril, el papa viajó a Annaba, cerca de las ruinas de la antigua Hipona, donde San Agustín pasó sus últimos años. La visita tuvo un significado personal; el papa León se ha descrito a sí mismo en varias ocasiones como “un hijo de Agustín”.

Al celebrar misa en la Basílica de San Agustín, exhortó a los cristianos a seguir el ejemplo del santo, “buscando fervientemente la verdad y sirviendo a Cristo con fe ardiente”.

“Sean herederos de esta tradición, dando testimonio mediante la caridad fraterna… como una esperanza de salvación para el mundo”, dijo.

Al dirigirse a la pequeña comunidad cristiana de Argelia, elogió su testimonio silencioso.

“Su presencia en este país es como incienso”, dijo. “Un grano encendido que difunde fragancia porque da gloria al Señor y alegría y consuelo a tantos”.

— Camerún —

Durante el vuelo hacia Camerún, el papa León reflexionó sobre Argelia como “una bendición especial”, señalando que la vida de San Agustín ofrece una visión de unidad y respeto a través de las diferencias.

Ese mensaje continuó en Camerún, un país marcado por la violencia separatista. Al dirigirse a las autoridades en Yaundé, el papa reconoció el sufrimiento causado por el conflicto en las regiones anglófonas del noroeste y suroeste.

Desde 2017, los enfrentamientos entre milicias separatistas y fuerzas gubernamentales han dejado más de 6,500 muertos y más de 500,000 desplazados.

“Se han perdido vidas, familias han sido desplazadas, niños han sido privados de educación y los jóvenes ya no ven un futuro”, dijo. “Detrás de las cifras están los rostros, las historias y las esperanzas destrozadas de personas reales”.

Días antes de su llegada, grupos separatistas declararon un alto el fuego de tres días para permitir un viaje seguro durante la visita.

El punto culminante de la parada del 15 al 18 de abril fue la visita del papa a Bamenda, en el corazón de la zona de conflicto. Al dirigirse a los católicos en la Catedral de San José, fue recibido con entusiasmo después de declarar: “Estoy aquí para proclamar la paz”.

El papa León XIV saluda durante un Encuentro por la Paz en la Catedral de San José, en Bamenda, Camerún, el 16 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media)

Tras escuchar el testimonio de residentes locales —incluido un jefe imán que describió un ataque mortal contra una mezquita—, el papa condenó enérgicamente la violencia cometida en nombre de Dios.

“Pero ¡ay de aquellos que manipulan la religión y el mismo nombre de Dios para su propio beneficio militar, económico y político!”, dijo, advirtiendo contra arrastrar lo sagrado “a la oscuridad y a la inmundicia”.

Al celebrar misa para 20,000 personas en el aeropuerto de Bamenda, exhortó a una esperanza arraigada en la fe.

“Este es el momento de cambiar, de transformar la historia de este país”, dijo. “Ha llegado el momento, hoy y no mañana”.

También llamó a los cameruneses a “restaurar el mosaico de la unidad” abrazando la diversidad del país.

El 17 de abril celebró misa en Duala para unos 120,000 fieles, exhortando a los africanos a compartir el amor de Dios dando de comer al hambriento y ofreciendo también alimento espiritual.

Aunque la visita llevó esperanza, la cobertura mediática siguió presentando el viaje a través de la tensión con Trump, algo que el papa abordó más tarde de forma directa.

— Angola —

Mientras la advertencia del papa a quienes usan a Dios para justificar la violencia resonaba entre los sufridos cameruneses en Bamenda, varios medios publicaron titulares insinuando que León XIV estaba lanzando una crítica indirecta a Trump.

En ruta hacia Angola, el papa León aclaró que sus palabras en Camerún habían sido preparadas semanas antes y no estaban dirigidas al presidente estadounidense.

“Mis discursos fueron escritos mucho antes de que el presidente hiciera comentario alguno”, dijo. “No me interesa debatir”, añadió, señalando que “ha habido una cierta narrativa que no ha sido precisa en todos sus aspectos”.

Al llegar a Luanda, cambió el foco hacia los desafíos de Angola y el papel de la Iglesia en ofrecer esperanza. Hogar de más de 20 millones de católicos, Angola tiene profundas raíces cristianas, pero sigue enfrentando desigualdad, corrupción y el legado de una guerra civil que dejó hasta 800,000 muertos.

Al dirigirse a los líderes gubernamentales, el papa los exhortó a priorizar el bien común.

“Pongan el bien común por encima de todo interés particular”, dijo. “Nunca confundan su propia parte con el todo”.

Advirtió que el pueblo ha sufrido cuando se abusa del poder.

“Llevan las cicatrices no solo de la explotación material, sino también de la presunción de imponer una idea sobre otros”, afirmó.

El 19 de abril, el papa León celebró misa para alrededor de 100,000 fieles en Kilamba. Reflexionando sobre el relato evangélico del camino a Emaús, advirtió contra la desesperanza en sociedades marcadas por sufrimientos prolongados.

“Cuando uno permanece por mucho tiempo inmerso en una historia caracterizada por el dolor, puede correr el riesgo de perder la esperanza y quedar paralizado por el desaliento”, dijo.

Después viajó al Santuario de Mama Muxima, el santuario católico más visitado del África austral, donde se habían reunido decenas de miles de personas, muchas de ellas acampando durante días bajo un calor intenso.

El papa León XIV saluda desde el papamóvil antes de celebrar una misa al aire libre con más de 40,000 personas en Saurimo, Angola, el 20 de abril de 2026. (Foto de CNS/Lola Gomez)

Al calificar el santuario como un lugar donde “late el corazón de la Iglesia”, señaló su papel duradero en la vida espiritual de Angola.

“Durante siglos, muchos han orado aquí en la alegría y en el dolor”, dijo. “Mama Muxima ha mantenido silenciosamente vivo y latiendo el corazón de la Iglesia”.

El 20 de abril, el papa voló hacia el este, a Saurimo, cerca de la mayor mina de diamantes de Angola. Allí visitó un hogar de ancianos que alberga a 74 residentes mayores, muchos rechazados por sus familias debido a creencias supersticiosas.

“El cuidado de los más débiles es un signo de la calidad de la vida social de una nación”, dijo. “Los ancianos no solo deben ser asistidos, sino escuchados, porque conservan la sabiduría de un pueblo”.

Al celebrar misa para decenas de miles, también abordó la explotación vinculada a la industria del diamante.

“¡Cuántas veces la esperanza de muchos se ve frustrada por la violencia, explotada por los prepotentes y defraudada por los ricos!”, dijo.

“No hemos nacido para convertirnos en esclavos”, añadió. “Toda forma de opresión, violencia y deshonestidad niega la resurrección de Cristo, el don supremo de nuestra libertad”.

— Guinea Ecuatorial —

La etapa final del viaje de 11 días del papa León lo llevó a Guinea Ecuatorial. Al aterrizar en la isla de Malabo, fue recibido por el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, quien gobierna esta nación petrolera de África central desde que tomó el poder en un golpe de Estado en 1979 y es ampliamente considerado uno de los líderes más autoritarios del mundo.

Aun así, en su discurso a las autoridades civiles del país, el papa hizo un llamado a la justicia y al gobierno ético en una nación desde hace tiempo criticada por corrupción y abusos contra los derechos humanos.

Tomando como base la obra clásica de San Agustín La ciudad de Dios, el papa León señaló que la “ciudad de Dios” se caracteriza por el amor, especialmente hacia los pobres, mientras que la “ciudad terrena… se centra en el amor orgulloso de sí mismo, en la sed de poder y de gloria mundana que conduce a la destrucción”.

“Todo ser humano puede beneficiarse de la antigua convicción de vivir en la tierra como peregrino”, dijo. “Es esencial discernir la diferencia entre lo que permanece y lo que pasa, permaneciendo libres de la búsqueda de riquezas injustas y de la ilusión del dominio”.

Al celebrar misa el 22 de abril en la Basílica de la Inmaculada Concepción en la ciudad oriental de Mongomo, la segunda iglesia católica más grande de África, el papa renovó su llamado a los líderes y ciudadanos del país para priorizar el bien común.

El papa León XIV reza ante una imagen de la Virgen María con el Niño Jesús durante la misa final de su viaje apostólico a África en el Estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Matteo Pernaselci, Vatican Media)

“Que el Señor les ayude a convertirse en una sociedad en la que todos, cada uno según sus respectivas responsabilidades, trabajen cada vez más plenamente al servicio del bien común y no de intereses privados, cerrando la brecha entre los privilegiados y los desfavorecidos”, dijo.

En su misa final en el estadio de Malabo el 23 de abril, el papa León ofreció una palabra de esperanza a los católicos del país, exhortándolos a buscar fuerza, justicia y esperanza en el Evangelio y en los sacramentos.

Animando a los fieles a “proclamar con alegría” que “Cristo lo es todo para nosotros”, el papa León recordó a los cristianos que en Jesús “encontramos la plenitud de la vida y del sentido”.

“Nuestros problemas no desaparecen en la presencia del Señor, pero sí son iluminados”, dijo. “Así como toda cruz encuentra redención en Jesús, también la historia de nuestras vidas encuentra su significado en el Evangelio”.

Al concluir la misa, el papa se despidió del continente africano, diciendo que su visita había sido “un tesoro inestimable de fe, esperanza y caridad”.

Al destacar la importancia del continente, el papa dijo que “hoy África está llamada a contribuir significativamente a la santidad y al carácter misionero del pueblo cristiano”.

“Confío esta intención a la intercesión de la Virgen María, a quien me encomiendo de todo corazón, así como también sus familias, sus comunidades, su nación y todos los pueblos de África”, dijo el papa.