Nuestra comunidad religiosa

La comunidad hispana encuentra múltiples maneras de honrar a la Santísima Virgen

Por Paula Katinas

Nuestra Señora del Rosario, devoción muy arraigada en Guatemala, es solo una de las numerosas advocaciones con las que la comunidad hispana honra a la Santísima Virgen en sus fiestas. (Imagen: Wikipedia)

La fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe es una de las celebraciones más sagradas de México: cada 12 de diciembre, decenas de millones de peregrinos acuden a la Ciudad de México para visitar la Basílica de Santa María de Guadalupe, en el cerro del Tepeyac, y participar en una procesión por las calles de la ciudad en honor a la Virgen.

Aquí, en la Diócesis de Brooklyn, miles de fieles se reúnen cada año en la Cocatedral de St. Joseph, en Prospect Heights, para celebrar la Misa en el día de la fiesta y, después, encabezados por portadores de antorchas, regresan en procesión a sus respectivas iglesias.

Nuestra Señora de Guadalupe es una de las muchas devociones marianas populares entre los católicos hispanos, que constituyen una gran parte de la población católica de EE. UU.: el 36 % en 2025, frente al 29 % en 2007, según el Pew Research Center. En la Diócesis de Brooklyn, una encuesta de 2024 de la Conferencia de Obispos Católicos de EE. UU. reveló que 68 de las 172 parroquias de la diócesis celebraban Misa en español.

A continuación, algunos ejemplos de devociones marianas hispanas y de los países que las popularizaron:

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE: MÉXICO
Fiesta: 12 de diciembre

El 9 de diciembre de 1531, la Santísima Virgen se apareció por primera vez a Juan Diego, un campesino indígena, en el cerro del Tepeyac, en lo que hoy es la Ciudad de México. Le reveló quién era y, hablándole en su lengua materna, le pidió que se construyera un santuario en aquel cerro. Nuestra Señora de Guadalupe se le apareció a Juan Diego cuatro veces entre el 9 y el 12 de diciembre.

En un momento dado, el campesino acudió a fray Juan de Zumárraga, arzobispo local, para contarle lo que había visto en el cerro. Sin embargo, el prelado no le creyó y le pidió una prueba. Juan Diego volvió al cerro, donde se encontró de nuevo con Nuestra Señora de Guadalupe. Esta vez, ella le indicó que cortara flores en la cumbre para presentárselas al arzobispo. La Virgen envolvió las flores que él recogió en su manto, conocido como tilma.

Cuando Juan Diego desplegó el manto ante el arzobispo, cayeron rosas y apareció estampada en la tela la imagen de la Santísima Virgen. La tilma, que ha sobrevivido al paso de los siglos, es hoy uno de los objetos más sagrados de México. La basílica se levanta en el lugar donde la Virgen se apareció a Juan Diego.

NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD DEL COBRE: CUBA
Fiesta: 8 de septiembre

La fiesta de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre honra a la Santísima Virgen como patrona de Cuba. Hacia el año 1612, tres jóvenes que navegaban en una barca por la bahía de Nipe, en el noreste de Cuba, fueron sorprendidos por una tormenta. Cuando el mar se calmó, divisaron una pequeña imagen de la Virgen María que sostenía al Niño Jesús en un brazo y una cruz en la otra mano. La imagen descansaba sobre una tabla flotante con un letrero que decía: “Yo soy la Virgen de la Caridad”.

Los tres jóvenes recogieron la imagen y, al regresar a tierra, la llevaron al poblado de El Cobre, donde con el tiempo se erigió un santuario en honor a Nuestra Señora de la Caridad. En 1916, el papa Benedicto XV la declaró patrona de Cuba.

NUESTRA SEÑORA DE LA ALTAGRACIA: REPÚBLICA DOMINICANA
Fiesta: 21 de enero

Nuestra Señora de la Altagracia es conocida como la protectora de la República Dominicana. Su historia comienza a principios del siglo XVI, cuando una joven de Salvaleón de Higüey soñó con un cuadro de la Virgen María y pidió a su padre, un comerciante, que se lo buscara durante sus viajes. Él no logró encontrarlo en Santo Domingo, pero, al detenerse en una posada de regreso a casa, le habló de su búsqueda a un anciano que también estaba de viaje. El anciano hizo una imagen de la Virgen María y se la entregó al padre de la joven.

El padre llevó el cuadro a casa y lo colgó en el hogar familiar. Sin embargo, la imagen desaparecía una y otra vez, y siempre era hallada bajo un naranjo cercano. La comunidad interpretó estas reapariciones como una señal divina y construyó allí una iglesia, en el lugar donde hoy se alza la Catedral Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia. El día de la Virgen de la Altagracia es, además, feriado nacional en la República Dominicana.

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO: GUATEMALA
Fiesta: 7 de octubre

Nuestra Señora del Rosario es venerada en Guatemala desde hace siglos. La devoción se basa, en parte, en la creencia de que María y el Niño Jesús recorrieron en algún momento las Américas y que, cuando Jesús se quedó dormido en Guatemala, María decidió permanecer allí.

El nombre de Nuestra Señora del Rosario proviene del relato según el cual la Santísima Virgen se apareció a santo Domingo de Guzmán y le enseñó a rezar el rosario. En 1592, fray Lope de Montoya, religioso dominico, encargó una imagen de la Virgen, que se conservó en un templo durante más de un siglo. En 1717, un terremoto sacudió la zona y destruyó el templo; sin embargo, la imagen quedó intacta.

Desde entonces, los guatemaltecos rezaban ante ella en tiempos de dificultad, convencidos de que Nuestra Señora del Rosario los protegería.

Se cree que, si el rostro de la Virgen en la imagen cambia de color, el pueblo atravesará tiempos difíciles.

NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN: ARGENTINA
Fiesta: 8 de mayo

En 1630, una pequeña imagen de terracota de la Inmaculada Concepción era transportada en una caravana de carretas tiradas por bueyes cuando, a orillas del río Luján, en Argentina, uno de los bueyes se detuvo de repente y se negó a avanzar. Solo volvió a moverse cuando los trabajadores retiraron la imagen, lo que los lugareños interpretaron como una señal de que la Santísima Virgen deseaba quedarse en Argentina.

La imagen fue llevada a una estancia de la zona y confiada a un esclavo procedente de Angola, quien la cuidó e insistió en que se construyera una capilla para albergarla. Se levantó la capilla y se colocó allí la imagen, pero esta desapareció pese a que las puertas estaban bien cerradas. Luego fue hallada en el mismo punto junto al río donde se había detenido el buey.

La capilla atrajo a tantos peregrinos deseosos de venerar la imagen que fue necesario construir una iglesia más grande para acoger a las multitudes.

Hoy la imagen se custodia en la Basílica Menor de Nuestra Señora de Luján y atrae a millones de peregrinos al año.

NUESTRA SEÑORA DE SUYAPA: HONDURAS
Fiesta: 3 de febrero

En febrero de 1747, un trabajador hondureño llamado Alejandro Colindres y un niño limpiaban unos maizales en el cerro del Piligüín cuando cayó la noche y el cielo se oscureció. Como era demasiado tarde para volver a casa, Colindres decidió quedarse a dormir allí.

Sin embargo, lo despertó un dolor punzante en el costado. Al buscar qué lo causaba, descubrió que estaba durmiendo sobre una imagen de la Virgen María.

Colindres llevó la imagen a su casa y la colocó en el altar que tenía su familia.

A medida que se difundía la noticia de que la imagen había aparecido de pronto bajo Colindres mientras dormía, los peregrinos comenzaron a acudir en masa a su hogar. Pronto se construyó una capilla para albergarla, aunque enseguida quedó claro que haría falta un santuario más amplio.

Hoy la imagen se conserva en la Basílica de Nuestra Señora de Suyapa, en Tegucigalpa, la capital de Honduras.

NUESTRA SEÑORA DE COROMOTO: VENEZUELA
Fiesta: 11 de septiembre

La fiesta de Nuestra Señora de Coromoto conmemora una aparición de 1651 en la que la Santísima Virgen se presentó al cacique Coromoto, jefe de una tribu indígena, junto a un arroyo en Guanare, Venezuela, y le pidió que hiciera bautizar a los miembros de su tribu.

Pero el cacique se negó. En 1652, la Virgen se le apareció de nuevo, esta vez en su choza. Cuando él intentó tomarla del dedo, ella desapareció y dejó en su lugar una diminuta reliquia en la que aparecían ella y Jesús sentados en un trono y coronados.

Más tarde, el cacique Coromoto fue mordido por una serpiente venenosa y, en su lecho de muerte, finalmente se arrepintió y pidió ser bautizado. Como consecuencia, los miembros de su tribu también recibieron el bautismo.

La imagen se encuentra hoy en la Basílica del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto, cerca de Guanare.