Nuestra diócesis

Teóloga de St. John’s se siente “profundamente honrada” tras ser nombrada por el papa León para un dicasterio

*Por Paula Katinas

A pesar de su trabajo previo con el Vaticano en temas de justicia social, Meghan Clark afirmó que se sorprendió al enterarse de su nombramiento al dicasterio. “No sabía que estaba siendo considerada para esta función”, añadió. (Foto: Cortesía de Meghan Clark)

JAMAICA — Meghan Clark abrió su correo electrónico el mes pasado y encontró una comunicación del Vaticano que la dejó sin palabras.

Aunque Clark, subdirectora del Departamento de Teología y Estudios Religiosos de St. John’s University, había recibido correos del Vaticano en el pasado por su trabajo con funcionarios de la Iglesia en temas de justicia social, este mensaje la sorprendió por dos razones: 1) contenía una carta informándole que el papa León XIV la había nombrado miembro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, y 2) la carta estaba escrita en latín.

Por suerte para Clark, el correo también incluía una traducción al inglés.

Clark, quien dijo sentirse “profundamente honrada” por el nombramiento, es una de los 11 nuevos miembros del dicasterio —entre ellos cuatro estadounidenses— cuyos nombramientos fueron anunciados el 30 de marzo. Los miembros ejercen mandatos de cinco años.

Ella se une a otros estadounidenses en el panel: el padre Daniel Groody, vicepresidente y viceprovost asociado para la educación de pregrado en la University of Notre Dame; Dylan Corbett, director ejecutivo del Hope Border Institute en Texas; y Léocadie Wabo Lushombo, profesora de teología ética en Santa Clara University, en California.

Establecido por el papa Francisco en 2016, el dicasterio tiene la misión de promover las enseñanzas de justicia social de la Iglesia católica, y entre sus áreas de enfoque se encuentran la inmigración, el medioambiente y los derechos humanos.

Para Clark, este nombramiento es una oportunidad para continuar trabajando en áreas a las que ya ha dedicado su atención en el pasado.

“Mi objetivo es estar al servicio del pueblo de Dios. Lo que espero poder hacer es lo mismo que he hecho hasta ahora: elevar las voces de quienes viven, usando el lenguaje del papa Francisco, en las periferias, para que no solo se atiendan sus necesidades básicas, sino que también sean escuchados y tomados en serio”, dijo Clark, feligresa de la iglesia St. Rose of Lima, en Rockaway Beach.

En 2022, trabajó con el Dicasterio para el Desarrollo Humano en un proyecto sobre migración y refugiados, viajando por todo Estados Unidos para entrevistar a jornaleros, migrantes y sobrevivientes de trata sexual, así como a personas que recogen botellas y latas en la calle.

Las personas que viven en las periferias de la sociedad tienen mucho que enseñarnos, dijo Clark. “Fue en una conversación que tuve con un reciclador de Brooklyn donde escuché la mejor descripción de la ecología integral”, recordó.

Clark, quien posee un doctorado en Ética Teológica de Boston College, trabajó como asesora de la Misión de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y se desempeñó como consultora del Comité de Justicia Doméstica y Desarrollo Humano de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.

La promoción de la dignidad humana quedó grabada en ella desde una edad temprana. Recordó haber crecido en Babylon, Long Island, “con un ejemplar del periódico Catholic Worker sobre la mesa de café de mis abuelos y escuchando conversaciones sobre lo que significaba tratar a los pobres con dignidad”.

Sus abuelos, John y Carol Clark, y sus padres, Charles y Lisa Clark, tuvieron una profunda influencia en su vida y en su trabajo, dijo. La familia participaba regularmente como voluntaria en despensas de alimentos y trabajaba en temas de justicia social.

“Crecí en una familia en la que mis abuelos y mis padres me mostraron con su ejemplo que nuestra fe debe tocar cada aspecto de nuestra vida. Esto no es algo que uno hace solo los domingos. Uno practica lo que predica en un sentido real”, explicó.