Noticia

Construyendo puentes: cómo las primeras palabras del papa León XIV marcaron el tono del primer año de su pontificado

Por el equipo de Nuestra Voz

El cardenal Robert Francis Prevost, quien eligió el nombre papal de León XIV, aparece en el balcón central de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, el 8 de mayo de 2025, después de su elección durante el cónclave. Es el primer papa estadounidense de la historia. (Foto OSV News/Yara Nardi, Reuters)

El 8 de mayo de 2025, el papa León XIV pronunció su primer discurso como el sucesor número 267 de San Pedro.

“Que la paz esté con todos ustedes”, comenzó el papa León, el primer papa estadounidense, desde el balcón de la Basílica de San Pedro, continuando con un mensaje sobre la importancia de la paz y la fe.

“Somos discípulos de Cristo. Cristo nos precede. El mundo necesita su luz. La humanidad lo necesita como el puente que nos conduce a Dios y a su amor”.

“Ayúdennos —y ayúdense unos a otros— a construir puentes por medio del diálogo, del encuentro, para que todos podamos estar unidos como un solo pueblo, siempre en paz”.

Esas primeras palabras han guiado el primer año del papa León. Ha publicado una exhortación apostólica sobre la necesidad de que muchos cristianos “vuelvan y relean el Evangelio”.

Ha impulsado varias causas de canonización, incluidas las de dos hombres venerados por los católicos estadounidenses.

Y quizá lo más notable es que ha realizado dos viajes papales a regiones marcadas por la inestabilidad, llevando su presencia y su mensaje de paz directamente a quienes más lo necesitan.

Desde Roma, ha hecho llamados constantes por la paz en relación con las guerras entre Rusia y Ucrania, Israel y Palestina, y más recientemente entre Estados Unidos e Irán.

Tras cumplirse el primer aniversario de la elección del papa León, Nuestra Voz ofrece una mirada más profunda a algunos de los momentos más destacados de su primer año.

El papa León XIV saluda a los peregrinos mientras recorre la Plaza de San Pedro en el papamóvil antes de una audiencia por el Jubileo de los Migrantes y el Jubileo de las Misiones, el 4 de octubre de 2025, en el Vaticano. (Foto: CNS/Vatican Media)

“Dilexi te” —“Te he amado”—: la primera exhortación apostólica del papa León

En el primer documento importante de su pontificado, firmado el 4 de octubre y publicado por el Vaticano el 9 de octubre, el papa León escribió que muchos cristianos “necesitan volver y releer el Evangelio” porque han olvidado que la fe y el amor por los pobres van de la mano.

“El amor por los pobres —cualquiera sea la forma que adopte su pobreza— es el sello evangélico de una Iglesia fiel al corazón de Dios”, escribió el Santo Padre.

El papa Francisco había comenzado el documento, explicó el papa León, pero él lo amplió y quiso publicarlo al inicio de su pontificado, “ya que comparto el deseo de mi amado predecesor de que todos los cristianos lleguen a apreciar la estrecha conexión entre el amor de Cristo y su llamado a cuidar de los pobres”.

Mons. Robert Brennan ha alentado a los católicos a leer la exhortación apostólica, señalando que desafía a las personas a estar atentas, a ver las necesidades de los pobres y de quienes sufren, y a responder con amor.

“[El papa León] nos anima a ver los ojos de Jesucristo en los pobres”, dijo Mons. Brennan en una homilía el 9 de octubre. “Nos pide que pensemos seriamente en los sistemas políticos y económicos que degradan la dignidad humana. Nos pide que miremos en nuestro propio corazón para ver cómo respondemos a quienes nos rodean”.

El papa León XIV saluda a los fieles desde el papamóvil antes de celebrar la Misa en Beirut, Líbano, el último día de su primer viaje apostólico, el 2 de diciembre de 2025. (Foto CNS/Lola Gomez)

Un viaje de “esperanza” a Turquía y Líbano

Durante el primer año de su pontificado, el papa León expresó con firmeza su preocupación por los cristianos en Medio Oriente. Llevando esas palabras a la acción, el Santo Padre viajó a Turquía y Líbano del 27 de noviembre al 2 de diciembre, llevando un mensaje de unidad y paz, y conmemorando el aniversario número 1,700 del Concilio de Nicea.

Mientras estuvo en Turquía, en un discurso dirigido a líderes civiles, incluido el presidente Tayyip Erdoğan, el papa León destacó la importancia de la libertad religiosa y la dignidad de todas las personas.

“En una sociedad como la de Turquía, donde la religión desempeña un papel visible, es esencial honrar la dignidad y la libertad de todos los hijos de Dios, tanto hombres como mujeres, compatriotas y extranjeros, pobres y ricos”, dijo el papa León. “Todos somos hijos de Dios, y esto tiene implicaciones personales, sociales y políticas”.

Al conmemorar el aniversario del Concilio de Nicea, el Santo Padre se reunió con el patriarca ecuménico Bartolomé de Constantinopla, líder espiritual de los cristianos ortodoxos orientales, en el Palacio Patriarcal. Allí firmaron conjuntamente una declaración, cuyo tema no fue revelado.

Los dos líderes religiosos también participaron en una bendición ecuménica. En un discurso, el papa León exhortó a la unidad entre los cristianos.

“Todos estamos invitados a superar el escándalo de las divisiones”, dijo, llamando a los cristianos a abrazar “el deseo de unidad por el cual el Señor Jesús oró y entregó su vida”.

El papa León llevó un mensaje similar de paz y unidad al Líbano.

“Si uno observa algunos de los hermosos comentarios que ha hecho sobre la unidad de la Iglesia, ve que él la desea profundamente, y este es un momento oportuno, especialmente frente al secularismo y los sentimientos anticristianos en todo el mundo”, dijo a Nuestra Voz Mons. Gregory Mansour, obispo de la Eparquía de San Marón de Brooklyn. “Este es el momento para que las Iglesias de Oriente se unan y no estén divididas”.

El padre Antoine Rizk, superior general de la Orden Basiliana Salvatoriana, una orden monástica católica oriental en Joun, El-Chouf, cerca de Sidón, Líbano, dijo a Nuestra Voz que el mensaje central de la visita del papa León a Turquía y Líbano es que “los cristianos no han sido olvidados, y que debemos tener esperanza para vivir en paz con todos”.

El arzobispo Fulton J. Sheen aparece en una foto de archivo sin fecha. (Foto: CNS)

Causas de canonización y la conexión estadounidense

Dos de las causas de canonización que el papa León ha impulsado durante su primer año tienen fuertes vínculos con la fe en Estados Unidos y han dado ánimo a muchos católicos en todo el país.

El 9 de febrero, la Diócesis de Peoria, Illinois, anunció que, tras años de retrasos, el Vaticano había dado luz verde a la beatificación del arzobispo Fulton Sheen, un querido predicador, autor y pionero de los medios de comunicación del siglo XX. La fecha de beatificación será el 24 de septiembre en St. Louis, según el Dicasterio para la Causa de los Santos.

“Usó la televisión extremadamente bien”, dijo el padre Robert Lauder, profesor de filosofía en St. John’s University y uno de los fieles espectadores del arzobispo Sheen. “Comprendió el poder de la cámara de televisión y el poder del primer plano. Era una figura cautivadora para mirar, y usó la televisión para evangelizar, para acercar a las personas a Dios”.

El 23 de marzo, el padre Edward Flanagan fue declarado venerable por el papa León. El padre Flanagan, sacerdote de Omaha, fundó Boys Town, una organización sin fines de lucro que brinda vivienda, educación, capacitación laboral y atención médica en un entorno de cuidado para niños en situación de riesgo, provenientes de familias de bajos ingresos o con dificultades.

“Seguimos rezando para que algún día sea beatificado y, finalmente, declarado santo”, dijo el arzobispo Michael McGovern, de Omaha, en un comunicado. “Mientras tanto, seguiremos trabajando para afirmar la dignidad de toda persona creada a imagen de Dios, sirviendo a los pobres, a los abandonados y a los vulnerables, especialmente a los jóvenes en situación de riesgo”.

Las decisiones del papa León de impulsar las causas del arzobispo Sheen y del padre Flanagan han sido celebradas por católicos de todo el país.

Del mismo modo, aunque se trata de testimonios anecdóticos, católicos estadounidenses también han hablado de una renovación general del catolicismo en Estados Unidos desde la elección del papa León.

El papa León XIV habla durante un encuentro con autoridades argelinas, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el centro de convenciones Djamaa el Djazair, en Argel, Argelia, el 13 de abril de 2026. También estuvo presente el presidente argelino Abdelmadjid Tebboune. (Foto CNS/Lola Gomez)

Un “mensaje de paz” llevado a África

En su segundo viaje papal, el papa León visitó cuatro naciones africanas —Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial— del 13 al 23 de abril. Al reflexionar sobre el viaje durante una audiencia general en la Plaza de San Pedro el 29 de abril, el Santo Padre dijo que su viaje “tenía como propósito ofrecer al mundo un mensaje de paz en un momento marcado por los conflictos y las frecuentes violaciones del derecho internacional”.

“Junto con el llamado a la paz”, dijo el papa León, “también denuncié las graves injusticias que existen en esos países tan ricos en recursos naturales, exhortando a la comunidad internacional a superar actitudes neocoloniales y a comprometerse en una colaboración auténtica”.

La primera parada del Santo Padre fue Argelia, patria de su padre espiritual, San Agustín. Al inicio de su visita, estuvo en la Gran Mezquita del país de mayoría musulmana y en la Basílica de Nuestra Señora de África, donde honró a los mártires cristianos y destacó la importancia del diálogo interreligioso.

La basílica, dijo, es un “signo de nuestro deseo de paz y unidad”, que simboliza “una Iglesia de piedras vivas, donde la comunión entre cristianos y musulmanes toma forma”.

Durante su vuelo a Camerún, el papa León reflexionó sobre Argelia como “una bendición especial”, señalando que la vida de San Agustín ofrece una visión de unidad y respeto en medio de las diferencias.

Ese mensaje continuó en Camerún, un país marcado por la violencia separatista.

El punto culminante del viaje a Camerún fue su visita a Bamenda, en el corazón de la zona de conflicto. Al dirigirse a los católicos en la Catedral de San José, el papa fue recibido con entusiasmo después de declarar: “Estoy aquí para proclamar la paz”.

Desde Camerún, el papa León viajó a Angola, donde, en varias paradas, ofreció esperanza a más de 20 millones de católicos que enfrentan la desigualdad, la corrupción y el legado de una guerra civil que dejó hasta 800,000 muertos. Alrededor de 100,000 fieles asistieron a la Misa celebrada por el papa León en Kilamba.

Al dirigirse a los líderes del gobierno, el papa los exhortó a priorizar el bien común.

“Pongan el bien común por encima de todo interés particular”, dijo. “Nunca confundan su propia parte con el todo”.

Al concluir su viaje en Guinea Ecuatorial, el papa León hizo un llamado a la justicia y a una gobernanza ética en un país largamente criticado por la corrupción y los abusos contra los derechos humanos.

En su Misa final en el Estadio de Malabo, el 23 de abril, ofreció esperanza a los católicos del país, exhortándolos a buscar fuerza, justicia y esperanza en el Evangelio y en los sacramentos.

Al concluir la Misa, el papa se despidió del continente africano, diciendo que la región es “un tesoro invaluable de fe, esperanza y caridad”.

“Confío esta intención a la intercesión de la Virgen María”, dijo el Santo Padre, “a quien me encomiendo de todo corazón, así como a sus familias, sus comunidades, su nación y todos los pueblos de África”.