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El obispo electo Robert Brennan establece sus prioridades mientras se prepara para dirigir la Diócesis de Brooklyn

PROSPECT HEIGHTS – El obispo electo Robert J. Brennan se presentó a la Diócesis de Brooklyn comprometiéndose a apoyar las comunidades de inmigrantes, fortalecer las escuelas católicas, usar las redes sociales para llegar a los jóvenes y escuchar las necesidades de las personas que ocupan las bancas de las Iglesias.

Hace unas horas, Mons. Brennan, obispo de Columbus, Ohio, fue nombrado por el Papa Francisco como el octavo obispo de Brooklyn. El anuncio fue realizado el 29 de septiembre en Washington, D.C., por el arzobispo Christophe Pierre, nuncio apostólico en los Estados Unidos.

Bajo su episcopado, la Diócesis de Brooklyn adoptará por completo las redes sociales y la tecnología como herramientas de evangelización para atraer a los jóvenes a la iglesia.

“El mundo en el siglo XXI ha cambiado enormemente”, dijo Mons. Brennan. “Tenemos que satisfacer las necesidades de hoy con las herramientas de hoy”.

Su máxima prioridad al asumir el papel de guiar a los 1,5 millones de católicos de la diócesis es la evangelización para acercar a las personas a la fe.

“La evangelización es muy importante para mí”, dijo a The Tablet. Parte de la evangelización, continuó, es escuchar a los feligreses expresar sus puntos de vista sobre la iglesia.

Mons. Brennan apareció por la mañana en una conferencia de prensa junto con Mons. Nicholas DiMarzio, de 77 años, quien ha sido el líder de la diócesis durante 18 años. Mons. DiMarzio llamó a su sucesor “el hombre perfecto para el trabajo”.

Como es requerido de todos los obispos, Mons. DiMarzio presentó su renuncia al Santo Padre en 2019 cuando cumplió 75 años y desde entonces ha continuado su ministerio en espera de la selección de su sucesor.

El obispo electo, Mons. Brennan, ha señalado que comenzará su mandato en Brooklyn a medida que avanza el proceso del sínodo.

“El momento del sínodo se encaja perfectamente con esta transición”, dijo. “Mi mandato aquí comenzará escuchando. Estoy entusiasmado por ello”.

El Papa Francisco ha pedido a los obispos del mundo que se reúnan en Roma en octubre de 2023 para discutir temas importantes para la Iglesia. Antes de esa reunión, se llevarán a cabo sínodos en las diócesis de todo el mundo para recopilar las opiniones e ideas del clero, de las religiosas y de los feligreses.

Mons. Brennan llega a la Diócesis de Brooklyn desde la Diócesis de Columbus, Ohio, donde ha servido como obispo desde 2019. Será instalado oficialmente el 30 de noviembre en la Concatedral de San José, Prospect Heights.

Mons. Brennan nació en la ciudad de Nueva York, vivió en Long Island y se desempeñó como sacerdote en la Diócesis de Rockville Center.

“Conoce Nueva York. Es alguien familiarizado con los problemas de aquí”, dijo Mons.  DiMarzio. “Aprende rapidísimo. Conoce a muchos de los sacerdotes que ya están en la diócesis”.

Mons. Brennan, de 59 años, fue ordenado sacerdote para la Diócesis de Rockville Center en 1989, y en 2012, fue ordenado obispo auxiliar.

La Diócesis de Brooklyn es conocida como la Diócesis de los Inmigrantes, y Mons. Brennan dice estar ansioso por conocer las diversas comunidades de inmigrantes en Brooklyn y Queens. También habló sobre los estrechos vínculos que formó con la comunidad hispana en la Diócesis de Rockville Center: “Fue la comunidad dominicana … la que realmente me abrazó y me abrió muchas, muchas puertas, eso es lo que deseo”.

Mons. Brennan, ya mucho antes de ser obispo, era muy consciente del importante papel de los inmigrantes en la Diócesis de Brooklyn.

“Como estudiante de la Universidad de St. John, en el corazón de Queens, experimenté por primera vez la notable diversidad de la Diócesis de Brooklyn”, dijo. “Las parroquias de Brooklyn y Queens han acogido durante mucho tiempo la riqueza de la diversidad y los obispos y los lideres diocesanos han buscado dar y aprender de los inmigrantes de todo el mundo.

“Tengo la intención de continuar ese viaje en la fe, y estoy ansioso por conocer cada una de las muchas y variadas comunidades que forman esta asombrosa y singular diócesis”.

En un momento en que un gran número de escuelas católicas están cerrando en los Estados Unidos, la Diócesis de Brooklyn vio aumentos en las inscripciones durante la pandemia de COVID-19, algo de lo que Mons. Brennan se ha mostrado maravillado. Dijo que fortalecer las escuelas es una prioridad porque las escuelas “es donde uno se encuentra con Jesucristo”.

Las consecuencias de la crisis de abuso sexual por parte del clero es algo en lo que la Iglesia continúa trabajando y sanando, pero enfatizó que es un problema a nivel nacional y que muchos de los casos ocurrieron hace ya mucho tiempo. Aún así, lo llamó “horrendo” e “intolerable” y dijo, que “es algo en lo que trabajaremos mucho para combatir”.

Dijo además que “la iglesia tiene una gran responsabilidad”, y agregó: “Es un problema social”.

Mons. Brennan elogió los esfuerzos de la diócesis para ayudar a las víctimas. Bajo la dirección de Mons. DiMarzio, la diócesis estableció una línea directa para que las víctimas y otras personas denuncien de manera confidencial los cargos por abuso sexual.

También expresó su confianza en los hallazgos de una investigación del Vaticano, conocida como Vos Estis Lux Mundi, sobre las acusaciones de abuso sexual que se remontan a más de dos décadas contra Mons. DiMarzio, que lo absolvieron porque fueron dirigidas de forma independiente por un ex fiscal federal y la compañía de un ex director del FBI.

La conferencia de prensa se produjo después de que Mons. Brennan concelebró su primera misa como obispo electo con Mons. DiMarzio. Dieron la bienvenida a la Concatedral de San José al Comisionado de Policía Dermot Shea y a un contingente de policías para una misa en la Fiesta de San Miguel Arcángel, el santo patrón de la policía.

“Estoy deseando conocerlos a todos y cada uno de ustedes”, dijo Mons.Brennan. “Quiero servirlos con todo mi corazón”.

Nacido en el Bronx, Mons.Brennan es hijo de Robert y Patricia Brennan. Es el mayor de cinco hermanos.

Creció en Lindenhurst, Nueva York, y asistió a la escuela Our Lady of Perpetual Help School en Lindenhurst; a la escuela secundaria diocesana John the Baptist en West Island, Nueva York; y St. John’s University, Jamaica, donde obtuvo una licenciatura en matemáticas e informática.

Estudió para el sacerdocio en el seminario Immaculate Conception y fue ordenado sacerdote el 27 de mayo de 1989. Su primera asignación fue en la parroquia St. Patrick’s en Smithtown. En 1994, fue nombrado secretario del obispo, llegando a trabajar para tres obispos: el difunto obispo John McGann, el difunto obispo James McHugh y el obispo William Murphy.

En 2002, fue nombrado vicario general y moderador de la Curia de Rockville Centre. Ocho años después, fue nombrado párroco de la parroquia St. Mary of the Isle en Long Beach.

Mons. Brennan es miembro de la junta del Instituto de Escuelas Católicas en su alma mater, la Universidad de St. John.

También es miembro de tres diferentes comités de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos: el Comité para la Educación Católica, el Comité Administrativo y el Comité de Prioridades y Planes.

Mons. Brennan, quien parecía relajado y cómodo en medio de la atención, bromeó sobre ser un fanático de los Mets de Nueva York, a pesar de haber nacido en el Bronx.

“Hemos aprendido la virtud del sufrimiento”, dijo mientras la temporada de béisbol se acercaba al final de los Mets, quienes se perdieron los playoffs por 13ª vez en los últimos 15 años.