En conjunto, la presencia católica en Estados Unidos tiene más de 400 años. Comenzó con los exploradores españoles que se establecieron en Florida, y con los indígenas tlaxcaltecas que llegaron desde México y se asentaron en New Mexico.
Luego vinieron los jesuitas en Maryland, quienes establecieron la parroquia activa más antigua de las 13 colonias. Finalmente, en 1821, bajo el liderazgo del primer obispo de Estados Unidos, John Carroll, se fundó la primera catedral de la nación, y el resto, como suele decirse, es historia.
Aquí, Nuestra Voz repasa algunos de los lugares históricos que establecieron las primeras raíces católicas en Estados Unidos.
CAPILLA DE SAN MIGUEL
SANTA FE, NEW MEXICO
Construida en adobe por indígenas tlaxcaltecas que llegaron desde México a comienzos del siglo XVII, la Capilla de San Miguel es conocida como la estructura eclesial más antigua de Estados Unidos continental.
La capilla se encuentra en el histórico Santa Fe Trail, en Santa Fe, New Mexico. Desde 1859, pertenece a St. Michael’s High School, en Santa Fe, y a la Christian Brothers Educational Foundation. También está consagrada por la Arquidiócesis de Santa Fe.
Aunque hoy la Capilla de San Miguel es principalmente un lugar de visita para quienes recorren el camino, allí se celebra Misa el primer domingo de cada mes a las 3 p.m.
IGLESIA ST. IGNATIUS
CHAPEL POINT, MARYLAND
La iglesia St. Ignatius es la parroquia activa más antigua de las 13 colonias originales.
En 1641, el sacerdote jesuita padre Andrew White estableció Chapel Point como un pequeño asentamiento a orillas del río Port Tobacco, cerca de donde desemboca en el Potomac, con el propósito de predicar el Evangelio al pueblo nativo piscataway.
En menos de cinco años, él y sus compañeros fueron expulsados de Chapel Point por protestantes ingleses del otro lado del Potomac. Sin embargo, aquello no marcaría el fin de la presencia jesuita en la zona, ya que 17 años después, en 1662, los jesuitas regresaron a Chapel Point.
El padre Henry Warren construyó una capilla de troncos a la orilla del río con la ayuda de una concesión de tierras otorgada por el propietario católico de la colonia de Maryland, Lord Baltimore.
La capilla de troncos fue el inicio de una presencia jesuita permanente en la zona.
En 1697, los jesuitas construyeron una pequeña capilla de ladrillo y una residencia sobre una colina con vista al asentamiento original de Chapel Point, que todavía existe hoy como la sacristía de la actual iglesia St. Ignatius.
Una nueva residencia, St. Thomas Manor, fue construida en 1741, y una iglesia de ladrillo junto a ella en 1798, reemplazando la capilla original de ladrillo.
Más de 200 años después, esa iglesia de ladrillo sigue siendo la iglesia St. Ignatius, en la que los jesuitas han servido sin interrupción desde su finalización.
LA BASÍLICA DE BALTIMORE
BALTIMORE, MARYLAND
Construida entre 1806 y 1821, la Basílica de Baltimore, anteriormente conocida como el Santuario Nacional de la Asunción de la Santísima Virgen María, es la primera catedral de Estados Unidos: la sede de la primera arquidiócesis de la nación, encabezada por John Carroll, el primer obispo y arzobispo del país.
Tras su finalización, la Basílica de Baltimore se convirtió en el centro espiritual de la Iglesia Católica en Estados Unidos. Según su sitio web, la mayoría de los primeros obispos estadounidenses fueron consagrados en la basílica y, durante generaciones, allí fueron ordenados más sacerdotes que en cualquier otra iglesia católica de Estados Unidos.
El Papa Pío XI la elevó de catedral al rango de basílica menor en 1937, y fue designada monumento histórico nacional en 1971. La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos la nombró santuario nacional en 1993.
Hoy, la Basílica de Baltimore continúa siendo una activa casa de culto.
