Desde Roma

Todos los obispos chilenos presentan su renuncia al Papa

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Vaticano, Roma—. Durante una conferencia de prensa este viernes en el Vaticano, dos obispos chilenos anunciaron que todos los obispos del país han presentado su renuncia por escrito al papa Francisco tras la reunión de tres días en Roma en la que analizaron la profunda crisis que atraviesa la Iglesia en Chile por casos de pederastia y abusos de poder.

El destino de cada uno de los obispos está ahora en mano del papa Francisco, quien puede aceptar o rechazar sus renuncias.

Los obispos presentaron sus renuncias el jueves, y el Papa tomará su decisión en las próximas semanas.

La declaración escrita de los obispos hecha pública este viernes comienza agradeciendo al papa Francisco “por su escucha de padre y su corrección fraterna”, y diciendo que “especialmente, queremos pedir perdón por el dolor causado a las víctimas, al Papa, al Pueblo de Dios y al país por nuestros graves errores y omisiones”.

“Gracias a las víctimas, por su perseverancia y su valentía, a pesar de las enormes dificultades personales, espirituales, sociales y familiares que han debido afrontar, tantas veces en medio de la incomprensión y los ataques de la propia comunidad eclesial”, dicen los obispos.

Los obispos Juan Ignacio Gonzalez Errázuriz, de San Bernardo, y el obispo auxiliar de de Santiago Fernando Ramos Perez hicieron pública la renuncia de episcopado chileno. (CNS/Paul Haring)

“Una vez más imploramos su perdón y su ayuda para seguir avanzando en el camino de la curación y cicatrización de las heridas”.

Los dos prelados designados para presentar la declaración fueron Mons. Fernando Ramos Pérez, secretario general de la Conferencia Episcopal de Chile, y Mons. Ignacio González, miembro del Consejo Nacional para la Prevención de Abusos a Menores de Edad y Acompañamiento a Víctimas.

En la declaración, los obispos dicen que se comprometen a hacer que “el rostro del Señor vuelva a resplandecer en nuestra Iglesia”, y piden a todos “con humildad y esperanza” que los ayuden.

Tras leer la declaración en nombre de los 34 obispos de Chile, Ramos y González leyeron comentarios propios, pero no respondieron preguntas de la prensa.

Aunque desde 2015 el tema de la crisis chilena ha tenido como centro la figura del obispo de Osorno, Mons. Juan Barros, quien ha sido acusado de encubrir los crímenes de su mentor, el sacerdote Fernando Karadima, condenado por el Vaticano en 2011 por abuso sexual de menores, en la reciente investigación ordenada por el Papa se determinó que el problema va mucho más allá.

Reporteros recogen copias de la declaración de los obispos chilenos, tras la conferencia de prensa en Roma este 18 de mayo. (CNS/Paul Haring)

El informe de 2 300 páginas compilado por el arzobispo de Malta, Mons. Charles Scicluna, y el sacerdote español Jordi Bertomeu, hizo que el Papa pasara de defender a Barros en público a reconocer que él mismo estaba equivocado e invitara a encontrarse con él en Roma a los 34 obispos de Chile así como a tres de las víctimas de Karadima.

Se ha informado que durante sus encuentros con las víctimas de Karadima este mes, el Papa pidió perdón en nombre de la Iglesia y dijo que él había sido “parte del problema”.

Francisco y los obispos chilenos se reunieron en Roma del 15 al 17 de mayo. En un documento entregado a los obispos y luego filtrado a la prensa chilena, el Papa dice sobre la remoción de personas en puestos de autoridad: “Esto —y lo digo claramente—, hay que hacerlo, pero no es suficiente, hay que ir más allá”.

PUEDE LEER EL DOCUMENTO DEL PAPA ENTREGADO A LOS OBISPOS Y FILTRADO A LA PRENSA AQUÍ

El Papa también dijo que la “misión especial” de Scicluna y Bertomeu tenía como objetivo “ayudar a encontrar luz para tratar adecuadamente una herida abierta, dolorosa y compleja que desde hace mucho tiempo no deja de sangrar en la vida de tantas personas, y por tanto, en la vida del Pueblo de Dios”.

Desde el inicio, el Papa dice claramente que no está satisfecho con lo que se ha hecho hasta el momento al describir lo sucedido como “Una herida tratada hasta ahora con una medicina que, lejos de curar parece haberla ahondado más en su espesura y dolor”.

En las notas al pie, Francisco no aminora la gravedad de los errores del episcopado chileno, y dice que sus enviados confirmaron que algunos de los religiosos culpables de conductas inmorales habían sido transferidos a otras diócesis, minimizando la gravedad de sus delitos y atribuyéndolos a “simple debilidad o falta moral”.

La investigación, dice Francisco, también demostró errores graves en la manera en que se procesaron las acusaciones, porque “en no pocos casos” graves indicios de delitos “han sido calificados muy superficialmente como inverosímiles”.

“Para estar en mayor sintonía con la voluntad del Santo Padre, era conveniente declarar nuestra más absoluta disponibilidad para
poner nuestros cargos pastorales en las manos del Papa”, declaró Mons. Ramos. (CNS/L’Osservatore Romano)

En su declaración del viernes, Ramos dice que el texto del Papa pone de manifiesto una serie de “inaceptables abusos de poder, de conciencia y sexuales, y que han llevado a que ella haya disminuido el vigor profético que lo caracterizaba”.

Según Ramos, en el contexto de “diálogo y discernimiento” de la cumbre con el Papa, se hicieron varias sugerencias para “enfrentar esta crisis”. Durante los encuentros, dijo, se llegó a la conclusión de que “para estar en mayor sintonía con la voluntad del Santo Padre, era conveniente declarar nuestra más absoluta disponibilidad para poner nuestros cargos pastorales en las manos del Papa”.

“De esta forma, podíamos hacer un gesto colegial y solidario, para asumir —no sin dolor— los graves hechos ocurridos y para que el Santo Padre pudiera, libremente, disponer de todos nosotros”, dijo Ramos.

Acerca de ese tema, González explicó que hasta que el Papa tome una decisión, ellos seguirán desempeñando sus labores como obispos y miembros de la Conferencia Episcopal de Chile.

Numerosos observadores, entre ellos víctimas de abusos sexuales de religiosos, han pedido la renuncia, como mínimo, de los cuatro obispos que formaron parte del círculo íntimo de Karadima. Algunas de las víctimas, sin embargo, como Juan Carlos Cruz, quien fue una de las tres víctimas de Karadima que se reunieron con el Papa en Roma el pasado mes de abril, han pedido que todos los obispos de Chile renuncien.

De los 34 obispos que vinieron a Roma, tres están ya retirados, entre ellos el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, arzobispo emérito de Santiago, quien ha sido acusado de encubrir casos de abuso sexual por parte de sacerdotes. Errázuriz actualmente no tiene ninguna responsabilidad eclesiástica en Chile, pero es uno de los nueve miembros del grupo de cardenales, usualmente llamado “C9”, que asesoran al Papa.

El Vaticano no proveyó ninguna indicación este viernes acerca de cuándo el papa Francisco podría tomar una decisión sobre las renuncias o anunciar cualquier otra medida sobre el caso chileno.

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Este artículo fue publicado originalmente en inglés en Crux. Pueden seguir los artículos y comentarios de Inés San Martín a través de su cuenta de twitter @inesanma