Nuestra diócesis

Venezolanos en la Diócesis de Brooklyn celebran la caída de Maduro, pero les preocupa el futuro

*Por Bill Miller

Eduvigis Loayza, profesora de música en escuelas católicas de Queens (en la foto con sus estudiantes), no ha regresado a su tierra natal, Venezuela, desde que la izquierda tomó el poder en el país a principios de los años 90. Ella espera viajar pronto, ahora que el autoproclamado presidente, Nicolás Maduro, fue arrestado el 3 de enero. (Foto: Cortesía de Eduvigis Loayza)

CORONA — Por primera vez en tres décadas, Eduvigis Loayza dice tener la esperanza de volver a su hogar en Venezuela y ver a su familia.

“Le dije a mi hermana: ‘Creo que finalmente nos vamos a abrazar este año’”, comentó.

Loayza, quien es pianista, dejó su ciudad natal, Caracas, la capital de la nación, después de que Hugo Chávez tomara el control del país en 1992. Emigró a la ciudad de Nueva York, se convirtió en ciudadana estadounidense y ahora enseña música en escuelas católicas de Queens.

El régimen de Chávez y el de su sucesor Nicolás Maduro —quien asumió el mando en 2014— provocaron tres décadas de socialismo en Venezuela, marcadas por la corrupción gubernamental y la pobreza extrema. Desde 2014, se estima que 8 millones de personas, aproximadamente el 23% de la población de Venezuela, han abandonado el país, según las Naciones Unidas.

Loayza no ha visitado Venezuela desde que se fue, por temor a represalias del gobierno. Como consecuencia, no pudo asistir a los funerales de sus padres. Ella rezó fervientemente por el fin del régimen de Maduro. Ese momento llegó el 3 de enero, cuando fuerzas de EE. UU. lo capturaron en una audaz incursión nocturna en Caracas.

Maduro y su esposa comparecieron ante un tribunal federal de Nueva York el 5 de enero. Maduro enfrenta un cargo de narcoterrorismo, y tanto él como su esposa fueron acusados de conspiración para la importación de cocaína. Ambos se declararon no culpables.

“Sabíamos que esto iba a suceder algún día”, dijo Loayza a Nuestra Voz el 5 de enero. “Solo que no sabíamos cuándo. Pero somos muy católicos —un país que siempre tiene mucha fe—. Dios nos escuchó”.

La alegría es generalizada, pero con una dosis de ansiedad, comentó el padre Ernesto Alonso, vicario parroquial de St. Leo Parish en Corona. Él es también el coordinador del Ministerio para los Inmigrantes Venezolanos  de la Diócesis de Brooklyn.

“Tras el arresto, la gente siente una liberación”, afirmó. “Pero están preocupados por la incertidumbre de lo que va a pasar con el gobierno”.

Desde el 3 de enero, la administración Trump ha declarado que Estados Unidos administrará el país mientras trabaja para crear las condiciones para unas elecciones justas e independientes. Para el 6 de enero, aún se disponía de pocos detalles.

Aun así, el padre Alonso confirmó: “La mayoría no quiere volver al día anterior al 3 de enero”.

En 2021, la diáspora venezolana en la ciudad de Nueva York incluía a unas 15,200 personas, según Social Explorer, un grupo de investigación de datos. Sin embargo, en un año, los venezolanos representaron una parte significativa de los 136,000 inmigrantes trasladados en autobús a Nueva York durante la crisis fronteriza, según datos de la ciudad.

El padre Ernesto Alonso, vicario parroquial de St. Leo Parish en Corona, es también el coordinador del Ministerio para los Inmigrantes Venezolanos  de la Diócesis de Brooklyn. Aquí se le ve en su ordenación en 2023. (Foto: Archivos de Nuestra Voz) 

Muchos de los recién llegados habían completado recientemente el viaje de 5,000 millas a través de nueve países para llegar a EE. UU., incluyendo las peligrosas travesías por la selva del Tapón del Darién en Panamá y el desierto de Sonora en México, zonas asoladas por el crimen.

Ahora, los venezolanos son el grupo de inmigrantes de más rápido crecimiento en la ciudad, según Social Reporter, que señaló que el 30% de las personas de origen venezolano (unas 5,390 personas) se han establecido en Queens.

El padre Alonso asumió la coordinación del ministerio para inmigrantes venezolanos el pasado marzo. Dijo que actualmente se desconoce el número exacto de venezolanos en la diócesis. La cifra es variable, explicó, porque muchos de los venezolanos que llegaron a la diócesis desde 2022 “han sido deportados”.

Loayza enseña música en las academias católicas St. Leo y Our Lady of Sorrows, ambas en Corona. Llama regularmente a su hermana, Carolina, en Caracas, quien la mantiene al tanto de las condiciones en su país. La maestra dijo que a cualquier persona que no pertenezca al Partido Socialista Unido de Venezuela, fundado por Chávez en 2007, se le niegan los servicios gubernamentales, la educación, el empleo y la atención médica.

Quienes protestan se arriesgan al arresto o algo peor, dijo Loayza.

“Simplemente entraban en tu casa, agarraban a quien quisieran y se lo llevaban a la cárcel”, relató. “Mucha gente desapareció”.

La ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, reacciona desde un balcón del Grand Hotel en Oslo, Noruega, el 11 de diciembre. La líder opositora venezolana, que estuvo escondida durante meses, recibió el premio in absentia el 10 de diciembre, pero llegó a Noruega posteriormente. (Foto: Leonhard Foeger, Reuters, vía OSV)

Entre los críticos de larga data del régimen se encuentran los obispos católicos de la nación, quienes rutinariamente culparon al gobierno por el caos y la corrupción.

En 2021, emitieron un comunicado denunciando las condiciones que causaron el éxodo masivo.

“Cuando los hijos de una nación deciden abandonar su país”, escribieron, “es porque, asediados por la precariedad, han llegado a una situación extrema en la que no tienen más camino que asumir el desafío y el riesgo de enfrentarse a lo desconocido”.

Algunos prelados expresaron preocupaciones similares tras el arresto de Maduro.

Por ejemplo, el obispo Juan Carlos Bravo Salazar de Petare, una diócesis al este de Caracas, dijo que los venezolanos “están viviendo momentos de confusión, incertidumbre y dolor, en los que no vemos claro lo que está sucediendo”.

Aunque la administración Trump ha reconocido que queda mucho trabajo por hacer antes de que se puedan celebrar elecciones, Loayza espera que la popular líder de la oposición y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, gane las futuras elecciones y guíe a la nación hacia la prosperidad.