*Por Paula Katinas
BROOKLYN DOWNTOWN — Impulsados por su peregrinación a Roma el verano pasado, los jóvenes de la diócesis están decididos a mantener vivo en sus comunidades el espíritu del Jubileo 2025 en los años venideros.
Decenas de jóvenes se reunieron el 9 de enero en la Catedral Basílica de St. James para participar en una Hora Santa que marcó el cierre de la celebración diocesana del Año Jubilar.
El obispo, Mons. Robert Brennan, quien presidió la adoración al Santísimo Sacramento, recordó a los jóvenes presentes que “el Año Jubilar ha terminado, pero el camino continúa”.

Para mantener vivo el entusiasmo del Jubileo, Elvis Toribio, seminarista del Seminario y Colegio St. Joseph, sugirió que los jóvenes animen a sus pares a asistir a la iglesia y a rezar con mayor frecuencia.
“No es necesario cruzar el mundo para tener un encuentro con Jesús”, afirmó Toribio. “Puedes ir a tu iglesia local”.
El Jubileo de los Jóvenes, celebrado en Roma del 28 de julio al 3 de agosto, reunió a jóvenes de todo el mundo e incluyó una vigilia nocturna y una Misa presidida por el papa León XIV.
La Diócesis de Brooklyn estuvo representada por un grupo de casi 90 jóvenes, acompañados por Mons. Brennan y el padre James Kuroly, director del Ministerio de Jóvenes y Jóvenes Adultos de la diócesis.
Amy Vu, feligresa de la parroquia Our Lady of Mount Carmel en Astoria, comentó que atravesar las Puertas Santas y participar en otras actividades de peregrinación la acercó más a su fe.
“Quiero motivar a otros jóvenes a hacer lo mismo”, dijo.
De cara al futuro, muchos jóvenes señalaron que su misión es inspirar a sus compañeros.
Juan Vázquez, feligrés de Regina Pacis y seminarista de segundo año en la Universidad Seton Hall, dijo que asistió a la Hora Santa “para mostrar que la fe está viva, especialmente entre los jóvenes adultos”.
Allison Pineda, feligresa de la parroquia St. Mary Star of the Sea en Far Rockaway, expresó que el Año Jubilar le dio una nueva perspectiva de la vida.
“Siento que me abrió aún más los ojos y me ayudó a mantenerme enfocada en Dios”, dijo Pineda, quien añadió que está decidida a asistir a Misa todos los domingos, participar en el grupo juvenil de su parroquia y “involucrarse lo más posible”.
Mons. Brennan dijo a Nuestra Voz que espera que el Año Jubilar sirva como un trampolín para los jóvenes, de modo que puedan “tomar esos momentos de oración y vivirlos en nuestras comunidades, con corazones transformados en la fe, la esperanza y la caridad”.
Por su parte, el padre Kuroly afirmó que, ahora que el Jubileo 2025 ha concluido, es momento de seguir adelante en la fe, y subrayó que corresponderá a los jóvenes construir sobre el impulso recibido, aportando sus talentos y dones a la Iglesia.
“No es mi responsabilidad. Es su responsabilidad”, dijo el padre Kuroly. “¡Y vaya que están listos para asumirla!”

