*Por Paula Katinas, reportera sénior

PROSPECT HEIGHTS — El deterioro de la red eléctrica de Cuba impide que un grupo de monjas carmelitas descalzas de ese país cumpla su misión de hornear las hostias para la Comunión destinadas a las iglesias católicas de la nación, según miembros de los Caballeros de Colón del estado de Nueva York, que están recaudando fondos para ayudar a las hermanas.
Los Caballeros iniciaron una campaña para comprar e instalar paneles solares en el Monasterio de Santa Teresa y San José, lo que proporcionará electricidad constante a las Hermanas Carmelitas Descalzas de La Habana para que puedan hornear las hostias en sus hornos eléctricos.
Los Caballeros, que comenzaron la campaña en septiembre, ya han reunido la mayor parte de la meta de 35,000 dólares, según el padre Michael Gelfant, párroco de la parroquia Blessed Trinity, en Breezy Point, y capellán de los Caballeros de Colón del estado de Nueva York.
“El proyecto ya está en marcha debido a la urgencia de contar con los paneles solares”, explicó. “El equipo ya fue pedido. Estamos esperando que llegue. Luego será instalado”.
Los paneles solares son necesarios porque la red eléctrica de Cuba, que ya está envejecida, deja a gran parte de la isla expuesta a frecuentes apagones, un problema grave para un monasterio cuyos hornos eléctricos se usan para hornear las hostias para los católicos de todo el país.
Según EnergyNow.com, la red eléctrica de Cuba y sus plantas de generación a base de petróleo fueron construidas hace décadas, están deterioradas y corren el riesgo de quedar obsoletas. Además, Estados Unidos ha impuesto un embargo petrolero a la nación isleña.
Como resultado, los 10 millones de habitantes del país deben soportar frecuentes apagones e interrupciones del servicio.
“Hacen las hostias para toda la isla”, dijo el padre Gelfant. “Aquí, en Estados Unidos, pensamos: ‘Si no consigo algo en esta tienda, voy a otra’. Pero ellas no pueden hacer eso”.
El obispo auxiliar emérito, Mons. Octavio Cisneros, quien es cubano y mantiene vínculos con el país, dijo que las hermanas hornearon 1.9 millones de hostias el año pasado.
Aun con los problemas eléctricos que afectan al monasterio, los católicos cubanos han podido recibir la Eucaristía en la misa gracias a hostias donadas que se han enviado a las iglesias desde el exterior, explicó Mons. Cisneros.
“Están trabajando gracias a la generosidad de la gente. Pero así no debería ser”, dijo.
Mons. Cisneros se enteró de la situación en agosto por el cardenal Juan García Rodríguez, de la Arquidiócesis de La Habana, cuando ambos asistieron a la Convención Suprema de los Caballeros de Colón en Denver.
El cardenal García Rodríguez le habló a Mons. Cisneros de la difícil situación de las monjas y le pidió su ayuda.
“Me dijo: ‘Algunos días están sin electricidad durante 24 horas. Otros días la tienen por un rato y luego se va. Se les hace muy difícil fabricar las hostias’”, relató Mons. Cisneros, quien es caballero de cuarto grado. “Y como estábamos en la convención de los Caballeros de Colón, les pedí ayuda a los Caballeros del estado de Nueva York, con quienes me encontraba”.
El padre Gelfant dijo que los Caballeros atendieron el llamado con prontitud.
“Tenemos un lema: ‘Donde hay una necesidad, hay un Caballero’. Y los Caballeros de Brooklyn y Queens en particular siempre han mirado hacia esfuerzos caritativos de mayor alcance, no solo ayudar a una familia aquí y allá”, añadió. “Siempre buscamos proyectos más grandes”.
Los Caballeros envían las donaciones que reciben a la Fundación Félix Varela, una organización benéfica fundada por el obispo Cisneros, quien es el postulador de la causa de canonización del padre Félix Varela (1788-1853), sacerdote cubano y defensor de los derechos humanos. La fundación utiliza luego los fondos para comprar los paneles solares. Se dispuso así para asegurar que todo se haga a través de la Iglesia, sin participación del gobierno, dada la actual relación entre Estados Unidos y Cuba.
Mons. Cisneros dijo estar complacido con el avance de la recaudación.
“Hay un ministerio que realizan las carmelitas, y es esencial”, afirmó. “Y muchas personas han donado generosamente a los Caballeros de Colón para que las hermanas puedan seguir haciendo lo que es esencial: dar alimento del cielo.
“Es importante tener alimento para comer, pero es igualmente importante tener alimento espiritual. Trae esperanza”.
CÓMO AYUDAR
Puede donar mediante cheque para ayudar a las Hermanas Carmelitas Descalzas de La Habana a comprar e instalar paneles solares. Los cheques deben indicar “Felix Varela Foundation” en el campo de notas (memo), emitirse a nombre de “NY State Knights of Columbus Charities, Inc.” y enviarse por correo a:
NY State Knights of Columbus Charities, Inc.
P.O. Box 8
Hopewell Junction, NY 12533-0008
